martes, 6 de enero de 2009

El don secreto de la oscuridad

El desarrollo de métodos de aprendizaje alternativos ha permitido a invidentes de toda la provincia destacar en la pintura, el modelado, la música, el baile e incluso el teatro
TEXTO: DANIEL PÉREZ
Los ciegos somos ciegos, no tontos», recalca Chema Flores, animador sociocultural de la delegación de la ONCE en Jerez. El técnico, habituado a trabajar con deficientes visuales, reitera la máxima varias veces en el corto relato de su discurso. Se trata de una especie de mantra personal con el que enfrentar los tópicos manidos y simplistas que hacen que cualquier logro artístico protagonizado por una persona invidente parezca «casi un milagro». El ingenio, el talento, la voluntad y la perseverancia, en la mayoría de los casos, resultan valores capaces de salvar la carencia de un sentido tan elemental como la vista. Un ciego, hoy por hoy, armado de paciencia y con cierta habilidad, puede aprender a bailar, asistir a cineforums, tentar la guitarra flamenca, modelar arcilla, escenificar un drama e incluso pintar a oscuras. Y puede hacerlo mucho mejor que una persona normal, con todas sus facultades en forma. En la estrecha geografía de la provincia encontramos ejemplos concretos de todo ello. «Lo importante es reconocer nuestras limitaciones -explica Flores-, pero no dejar que ello suponga un obstáculo para intentar perfeccionar actividades culturales al uso, con ciertas modificaciones sobre los métodos de aprendizaje originales». En Cádiz, San Fernando y Algeciras se desarrollan talleres de pintura que cuentan con una enorme aceptación entre personas que tienen su capacidad visual mermada. Incluso los ciegos totales pueden permitirse experimentar con colores y formas. El secreto, básicamente, consiste en encontrar fórmulas alternativas para delimitar los contornos y marcar las tonalidades.Utilizan la plastilina, según cuenta Lucía Vila, monitora en San Fernando. Con tiras finas de este material perfilan las figuras, fragmentan el lienzo y, a partir de ahí, «juegan con colores previamente colocados de manera ordenada, aunque algunos de ellos no los hayan percibido completamente en su vida». Los resultados son tan espectaculares que Luz Marina Baras, responsable de actividades culturales de la ONCE en Cádiz, agrupó una serie de piezas en la colección Muestras y habilidades, que pronto se mostrará en El Palillero.
Ojos de alambre y papel
Las obras, algunas de ellas de una calidad creativa incuestionable, cuentan con un incentivo añadido para el espectador, que sabe que su autor ha tenido que emplear una dosis extra de imaginación e inventiva, para equilibrar el uso de medios de expresión amoldados a sus capacidades, de los que, no obstante, resultan composiciones radicalmente diferentes a cualquier pieza antes vista. Es habitual que los artistas empleen técnicas mixtas que incluyan texturas, relieves y rugosidades, ya que el tacto sigue siendo el sentido primordial para percibir la intencionalidad de lo creado. Néstor de Luca, uno de los grandes pintores ciegos, mentor del sitio www.lazarum.es, que promueve actividades culturales para discapacitados, recuerda perfectamente «cuando allá por 1998 escuché hablar por primera vez sobre pintura para ciegos. En ese tiempo suponía que jamás iba a tener la posibilidad de estar nuevamente en contacto con los colores y las formas, y cuando una amiga me comentó que existían talleres donde te enseñaban a pintar, me pregunté cómo sería la técnica utilizada para lograrlo».De Luca reconoce que intuía «una tecnología muy avanzada al servicio de la discapacidad, que mezclara nuevos conocimientos de última generación al servicio del arte. Mi sorpresa fue enorme cuando, una vez dentro de la institución, comprendí que todo iba a ser más simple de lo que me había imaginado. La tecnología punta que yo había supuesto necesaria para permitirle a una persona ciega pintar un cuadro se limitaba a un poco de alambre, papel de periódico viejo y pegamento». El equipo de docentes enseña a dibujar las formas deseadas con hilos, para después forrarlas con folios y sellarlas con cola. Luego pintarán las figuras con acrílico y finalmente las desplegarán sobre la superficie de la tela.
Imaginación en el tacto
«Así no sólo volví a estar en contacto con el arte, sino que además comencé a dar mis primeros pasos en el tema de los derechos a la inclusión de las personas sin importar su condición física», argumenta el pintor, quien afirma que «esta técnica posee una característica que a mi parecer acrecenta su valor, y es que gracias a su relieve, la pintura puede apreciarse no sólo por la vista, sino también por el tacto. Es decir, estos cuadros no sólo le ofrecen la posibilidad a una persona discapacitada como yo de que vuelva a reunirse con lo que tanto ama. Además tienen la hermosa particularidad de poder ser tocados, lo que implica que nadie quede excluido a la hora de disfrutarla». Manuel Cruzado, artista plástico de Jerez, asombra por el nivel figurativo de sus creaciones. Esculturas y modelados que se nutren de la aptitud imaginativa del autor, capaz de palpar con precisión un modelo -físico o material- y reproducirlo con un notable parecido. Cruzado es totalmente ciego, pero goza del don portentoso de apreciar con la yema de sus dedos hasta los mínimos matices del objeto o persona de referencia. Los museos tiflológicos se han multiplicado en los últimos años. Desde que la ONCE abriera el primero en Madrid, hace algo más de una década, comunidades autónomas como el País Vasco o Cataluña se han apresurado en ofrecer un servicio semejante, siempre en colaboración de entidades especializadas. A medida que el fenómeno se extendía, también pudo comprobarse que las piezas que gozaban de más aceptación por parte de usuarios ciegos eran aquellas realizadas por invidentes. «Es lógico -argumenta el experto Juan Carlos del Ramo-, puesto que nadie mejor que ellos conocen los mecanismos de percepción que se utilizan y, por lo tanto, saben aprovechar todos los recursos posibles». Formas, texturas y espacios entran en juego con olores e incluso con cambios de temperatura, mecanismos cada vez más sofisticados gracias a los nuevos sistemas informáticos. «Cuando una persona no ve, el cuerpo reacciona desarrollando otros sentidos, afinándolos, sobre todo el tacto y el oído», apunta del Ramo.
El guitarrista ciego
Mucho de eso tiene que ver con el éxito de los talleres de música para invidentes, de los que también han surgido algunas figuras de cierto nivel. Ignasi Tarrasa y Mónica Monasterio acumulan una merecida fama en el panorama nacional, y, en Jerez, Juan Miguel Ramos Plazoleta se ha labrado un nombre propio en el flamenco por su capacidad asombrosa al toque de una guitarra española. En estos casos, aunque el método de aprendizaje puede ser más complejo, los resultados de las interpretaciones no tienen por qué desmerecer a la de autores que mantengan su capacidad visual intacta, y es bastante habitual que las superen. José Manuel Rodríguez, profesor de música que ha trabajado durante años con personas invidentes, explica la técnica: «Un músico tiene que tener buen oído, lo demás es secundario. Una vez que se familiarizan con el instrumento y lo controlan, la vista es completamente secundaria, aunque las partituras, obviamente, tienen que memorizarse, puesto que no se puede tocar y leer un pentagrama a la vez». Además «la oscuridad absoluta lleva a un nivel sensitivo especial, relacionado con la concentración y la percepción intensa de los sonidos, con lo cual se convierte en especialmente provechosa para materias como la improvisación, o la emulación de partituras».
Teatro a oscuras
El teatro hecho por ciegos tiene también nombre propio. La compañía gaditana Orozú lleva desde 1993 acumulando premios. Nació amparada por el Movimiento Teatral ONCE, una tendencia de gran tradición que contaba por entonces con más de veinte compañías estables y otros tantos talleres a nivel nacional.En pocos años alcanzó la estabilidad dentro de los circuitos especializados, aunque pronto saltó a otros programas y ciclos, mezclándose y compitiendo con grupos de toda la geografía española. Desde sus comienzos, Orozú se inclinó por la comedia, tocando todos sus palos y una gran diversidad de autores. Lo que define a la compañía es su manera de afrontar el hecho escénico, que los lleva a utilizar recursos dramáticos de todo tipo. Se versionan los textos y, si procede, se actualizan, pero lo que caracteriza sus montajes es el acercamiento a la tierra, a la forma de sentir el teatro «por gaditanos andaluces», entroncándolo con sus raíces, hecho que ha merecido el reconocimiento del público y la crítica, que destaca especialmente la proyección que Orozú hace del divertimento, la frescura escénica y su «fiesta teatral». Entre sus componentes, y como prueba de integración, hay actores ciegos y videntes, en una convivencia perfectamente normal, dirigidos por Andrés Alcántara.Los montajes no se enfocan bajo el prisma de la «discapacidad», sino de la «capacidad artística» de sus actores. Prueba de ello son los modelos escenográficos, el dinamismo espacial, los movimientos grupales, de los que hace gala en cada función. Actualmente cuentan con once actores, de los cuales cinco son ciegos totales, tres son deficientes visuales y tres videntes.Poco antes de morir, el famoso pianista ciego Ray Charles recibió la propuesta de un equipo de médicos para que se sometiera a un método experimental que podría devolverle la vista. Cuando se negó, los especialistas publicaron una dura réplica en la que acusaron a Charles de dar un mal ejemplo a otros invidentes «por simple cobardía». Ray les contestó: «Puedo recuperar mis ojos y perder mi música. Si no son capaces de entender eso, es que son ellos los que están ciegos».
Publicado el 4 ed febrero del 2007

viernes, 21 de noviembre de 2008

A veces el buen humor es la mejor "medicina"...

RISOTERAPIA
Escrito por ÁNGELES LÓPEZ



Rosa María sintió que se venía abajo cuando murió su madre, no podía superar el proceso de duelo. Un buen día, hace ahora dos años, escuchó en la radio algo sobre la risoterapia y dijo «esto es lo mío». Se fue de Castellón de la Plana, donde vive, a Barcelona para comenzar a formarse en esta técnica. A partir de ese momento, «empezó a cambiar mi vida».
Esta ama de casa de 54 años era, según cuenta ella misma, una persona muy seria. «Antes me dedicaba a mi hogar y nada más. Tras esta terapia vi que había muchas cosas por hacer como la cerámica o la pintura. Hoy expongo dos obras realizadas con la técnica de pastel. Ahora salgo de casa y vivo», explica Rosa María Andrés.
Los tonos pastel parecen haber impregnado su vida, mucho más dulce ahora. «Cuando asisto a los talleres de la risa es como entrar en un sitio donde no hay problemas, todos damos y todos recogemos. Empiezas a tener ganas de experimentar, esta técnica te abre muchas puertas, ves un horizonte nuevo».
María Cruz García Rodera, fundadora de la Escuela Dinámica y Terapia de la Risa en el Centro de Salud Inteligente, explica que «la risa es el mejor compañero que puedes tener en tu camino. Además de ser gratuita es sinónimo de vida y crecimiento, con ella puedes superar y gozar de las cosas cotidianas».
«En tres horas, la risa puede cambiar los resultados de una analítica porque disminuye el colesterol, produce una activación cerebral donde se aumenta la liberación de neurotransmisores que dan lugar a una sensación placentera y sedante», explica esta terapeuta.
Hay muchas personas que se benefician con esta técnica, «los depresivos son muy agradecidos porque tienen unos niveles muy bajos de serotonina y dopamina» --sustancias cerebrales-- que con la carcajada aumentan y mejora su estado». También todas las patologías del sistema inmunológico mejoran con esta terapia, «cuando una persona busca y consigue energía positiva, su cuerpo responde totalmente».


Los recelos de la ciencia occidental
Eduardo Salvador, doctor en Psicología Social, explica que «la risa es uno de los misterios más antiguos de la ciencia y lo sigue siendo». Existen cinco explicaciones teóricas sobre la risa: de la superioridad, de la incongruencia, de la catarsis y del juego. Él tiene una teoría alternativa y que está basada en la metáfora teatral de la vida. «Cuando el personaje que representamos se viene abajo por alguna circunstancia, ese momento provoca la risa en los demás y en el actor la vergüenza. En esa situación, lo mejor es reírse de uno mismo. No debemos tomarnos muy en serio».
«En Oriente, la risa es muy apreciada, los budistas zen buscan la iluminación a través de una gran carcajada. Sin embargo, la filosofía de Occidente no ha considerado bien a las personas divertidas o con humor, probablemente esto se relacione con el cristianismo donde está bien visto sufrir en este mundo para conseguir una recompensa en el otro», comenta Eduardo.
Sin embargo, cada día son más los profesionales de la salud que se interesan por este tipo de terapia y se acercan a ella con voluntad de aplicarla con sus enfermos.
El jefe del Servicio de Oncología Médica y Cuidados Paliativos del Hospital Universitario de Valdecilla explica en un artículo publicado en la revista 'Medicina Clínica' que «el sentido del humor es la capacidad natural de la especie humana que hace que la vida no sólo sea soportable, sino además rica, placentera y deseable. La risa es la distancia más corta entre dos personas».
«A veces tenemos miedo a ser malinterpretados, a parecer vulgares en lugar de unos profesionales serios y sesudos. Sin embargo, es de vital importancia que, como pacientes, asistentes sanitarios o alguien a quien le importa el bienestar del enfermo, mantengamos la moral elevada y una actitud positiva que incluya la esperanza, la alegría y la risa», continúa este oncólogo.


Para todos los públicos
Leyda Barrena, trabajadora social por la Universidad del Valle en Colombia, lleva 12 años en España investigando con la risa. Explica que tras varias carcajadas aumentan la ventilación y la sangre se oxigena. La risa está conectada con el hemisferio derecho parte del cerebro responsable de la creatividad, la intuición, el juego y el arte.
Son muchas las aplicaciones de esta terapia, algo que sabe bien Leyda que en la 'Academia de la Risa' imparte clases a personas con Alzheimer como a ejecutivos o adolescentes. «La risa es la libertad, con ella nos libramos del estrés y la ansiedad acumulados, las hormonas que se activan tras una carcajada confieren bienestar».
Rosa María lo tiene claro «la risa te abre muchos canales, te da ganas de aprovechar los momentos de la vida y de disfrutar con todo lo que haces». Beneficios que no sólo ella ha detectado, «mis hijos me preguntan que cuándo me toca ir a clase de risoterapia, porque aunque ya tengo el título de formadora me gusta ir de vez en cuando, y es que la mamá triste de antes se ha vuelto alegre y más comprensiva. Creo que hasta mi perro nota la diferencia, y además creo que lo he contagiado, ha pasado de estar con una mirada triste a estar más activo y contento».
Esta defensora de la risa anima a todos a probar esta terapia, «aunque no tengan grandes problemas siempre es enriquecedor. Yo 'me tiré al ruedo'; y estoy encantada».


Direcciones de Interés:
- Centro Salud-Inteligente: http://www.risa-saludinteligente.com/800/default.htm
- Leyda Barrena, de la Academia de la Risa: 670838221.



A proposito de la risa:


El príncipe y su bur... Caballo
Y el príncipe, tras cien años esperando, apareció montado en un precioso burro para rescatar a su amada del sueño eterno en el que….- ¡Tú si que eres burro! El príncipe tiene que ir montado a caballo, no en un burro…- Bueno, ¿y qué más da? ¿Cien años esperándolo y lo criticas por venir montado en un burro? Como te oiga es capaz de dar media vuelta…- Es cierto. Pero escribe que venía montado a caballo. Si la princesa se entera, la tenemos durmiendo cien años más…
Sara López

jueves, 23 de octubre de 2008

¿ARTE Y DISCAPACIDAD?

Por:
Mª Jesús Herreros de Tejada Perales
Directora del Museo de Historia y Cultura
“Casa Pedrilla”


De nuevo me enfrento al tema que nos une en estas jornadas. El pasado año intenté expresar mi opinión sobre una idea cuestionable ¿se puede hablar de arte como algo diferente en la discapacidad?

Creo recordar que llegué a la conclusión de que para ser artista, de que para el arte, para crearlo, sentirlo y vivirlo, lo que menos importan son los inconvenientes funcionales, pues lo que realmente afecta es la actitud del espectador o del creador ante lo que tiene a su alrededor, su capacidad perceptiva del entorno, que nada tiene que ver con una discapacidad física.

Recuerdo que hablé del ruido, de las emisiones brutales y constantes, de las interferencias continuas a las que estamos sometidos.
Y por este camino voy a seguir, centrándome en una figura, en un gran artista que libre de este entorno ruidoso por padecer sordera, y al que además le faltó la palabra, fue capaz de transmitir un rico mundo interior, el cacereño EULOGIO BLASCO LÓPEZ, conocido por todos como “El mudo”:

Eulogio Blasco sintió la necesidad del arte, primero como creador sacando la riqueza y la habilidad que había en él, y después como medio fundamental de contactar con el exterior, con el espectador.

La sensibilidad del artista, el aprendizaje y su creatividad, hicieron que Eulogio Blasco (1890-1960) fuera un gran creador en su tiempo, polifacético de las artes: dibujo, pintura, repujado, grabado y escultura, con un estilo muy personal e innovador para la plástica que en su momento se producía en nuestra ciudad.
Su habilidad para tan diferentes expresiones artísticas ha servido para que, en un reconocimiento oficial, la Escuela de Bellas Artes de la Institución Cultural “El Brocense”, de la Diputación de Cáceres lleve su nombre, de la que fue profesor, y además un gran maestro.
Eulogio Blasco fue capaz de expresarse a través del arte, fue capaz de transmitir y fue aceptado.
Ante esto, creo que esta claro que no se puede hablar de arte y discapacidad. Cualquiera de los artistas que participan en esta convocatoria, crea su obra en función de transmitir un sentimiento, al igual que cualquier otro y tiene el mismo deseo de que llegue a los demás, y de que tenga ese reconocimiento, si no, no participaría en ella.

Cáceres, noviembre de 2005

Beneficios del arte en personas con discapacidad

Por AZUCENA GARCÍA
Fecha de publicación: 19 de febrero de 2008
Fuente : CONSUMER EROSKI

La pintura, la danza o el teatro son una excelente herramienta de comunicación que favorece la integración
El arte es un magnífico vehículo de expresión. Permite desarrollar la imaginación, potencia la autonomía y favorece la integración. Sus beneficios son indiscutibles y, por ello, se aprovechan para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.


La creatividad artística es un bien común. En mayor o menor medida, todas las personas son capaces de desarrollarla si encuentran el entorno adecuado. La Asociación Cultural Capacit@rte es una de las entidades pioneras en este campo. Su objetivo es potenciar la creatividad para mejorar la salud "en la medida de lo posible". "Está comprobado que la salud de las personas mejora cuando sus trabajos se exponen en galerías y, de alguna manera, su esfuerzo se ve reconocido", subraya Víctor López, director de Capacit@rte.

Esta asociación organiza talleres de pintura, fotografía, artes escénicas, cerámica, escultura o música, a los que acuden personas con y sin discapacidad. De esta manera, se facilita también la integración social a través del arte, ya que cada persona "aporta su ayuda, ilusión y conocimientos". "Esta aportación es muy enriquecedora, el contacto directo hace que los alumnos puedan establecer relaciones que, de forma gradual, consiguen una plena integración", explican en la entidad.

"La salud de las personas mejora cuando sus trabajos se exponen en galerías y, de alguna manera, su esfuerzo se ve reconocido"

Las personas que acuden a la asociación comparten inquietudes artísticas o creativas, pero además presentan, en su mayoría, alguna dificultad mental de naturaleza crónica o transitoria. No es necesario tener unas aptitudes o habilidades específicas. Se realizan actividades con artistas, personas interesadas, familiares, amigos y, en general, con todos aquellos que tienen interés en la creatividad, el arte y la cultura. El fin último es atender, a través del arte, la demanda de actividades de ocio y tiempo libre.

Profesionalización
El arte puede ser entendido como terapia o como educación artística. Al menos, ésta es la aspiración de la Fundación Igualarte. Según explica su presidenta, Cristina Lago, el objetivo es que "se empiecen a valorar las potencialidades de la persona, no su cociente intelectual". Se busca que la expresión artística se convierta en una salida profesional, en lugar de una terapia, para las personas con discapacidad. "Hay que empezar a entender que el arte forma parte de su vida", precisa Lago.

"Tienen que empezar a valorarse las potencialidades de la persona, no su cociente intelectual"

La Fundación Igualarte trabaja con personas que tienen necesidades educativas especiales o alguna discapacidad. Los alumnos y alumnas tienen "entre 2 y 50 años". Se organizan grupos por edades, se busca una metodología adecuada para cada grupo y se adaptan los materiales a sus necesidades, de manera que puedan vivir la plenitud del arte. Hay talleres de canto, baile, expresión corporal y teatral, educación musical y expresión plástica. Los alumnos y alumnas pasan por todas estas disciplinas antes de decidirse por una.
En total, la formación dura varios años, por lo que el objetivo es que la Fundación sea reconocida como escuela artística para que quienes acuden a ella puedan obtener un título o formar una compañía profesional. En definitiva, se trata de que el arte emocione y no deje indiferente a nadie, "pero por el arte en sí mismo, no porque lo realizan personas con una discapacidad", recalca Cristina Lago. "Hay personas que no pueden tocar con la mano, pero tocan con la barbilla o con un pie y hacen música igual", añade.

Síndrome de down: Las personas con síndrome de down tienen un don especial para el arte. Sobre todo, destacan en danza y en pintura. Sus dibujos se caracterizan por colores muy brillantes y líneas simples, mientras que en el baile "no son Nureyev, pero el resultado es muy satisfactorio", apunta Víctor Ruiz, responsable de Arte Down. Con sus propias singularidades, conforman todo un universo artístico.

Las personas con síndrome de down pintan lo que ven, tal y como lo ven. Sus creaciones son directas, muy emocionales y positivas. Incluso algunas han encontrado una salida laboral a través del arte. "Varias empresas ya nos han comprado algunos cuadros", revela Ruiz. La finalidad es mantenerse en este camino para que las ventas sean una fuente importante de motivación, que mejore las posibilidades de inserción laboral.
Los cuadros que pintan las personas con síndrome de down les permiten expresarse mediante su creatividad y expresividad "porque viven mucho tiempo incomunicados". Además, la Fundación Síndrome de Down de Madrid organiza clases de bailes de salón, cursos de pintura, literatura y manejo de ordenador para fomentar la socialización y que aprendan a navegar por Internet, por ejemplo, "como cualquier otra persona". Se trata de ocupar su tiempo de manera útil y facilitarles el acceso a aquellas disciplinas que más les gustan.

"Hemos creado un nuevo estilo: el arte down"

En este sentido, el teatro es un arte por el que sienten "verdadera fascinación", según Ruiz. Les atrae el reconocimiento social, la presencia del público y los aplausos, pero además les anima a poner a prueba su capacidad de esfuerzo. Si bien les cuesta más memorizar, saben potenciar con maestría otras capacidades. "Hemos creado un nuevo estilo: el arte down", concluye Ruiz.

Contactos:
Asociación Cultural Capacit@rte 950 082 010
Fundación Igualarte 986 117 370
Fundación Síndrome Down de Madrid 913 105 364
Arte Down http://www.artedown.com/

Desde Sevilla : Danza y discapacidad intelectual

La Compañía Danza Mobile es una compañía de danza sevillana que viene funcionando desde 1996, con la particularidad de incorporar en sus producciones a bailarines con discapacidad intelectual, los cuales se forman en el Centro de Artes Escénicas “Danza Mobile”. Como tal ha producido 11 espectáculos.

En un principio, la Compañía de Danza nació con la intención de ser un escaparate donde mostrar que toda persona tiene derecho a subirse a un escenario sí tiene algo que decir y posee la preparación necesaria para hacerlo. La compañía se funda también con miras a una salida profesional del alumnado del Centro de Artes Escénicas. Pero más allá de esto, el objetivo fundamental que promovió su creación fue el de introducir a una Compañía de Danza, que trabaja con personas con discapacidad intelectual, en los circuitos normalizados de danza, con la intención de que, público, crítica y mercado, valoraran su calidad artística al margen de su discapacidad.

(..) y gracias a la aportación profesional de artistas de reconocido prestigio que se han atrevido a romper el pudor que provoca trabajar con personas discapacitadas a un nivel profesional, la Compañía Danza Mobile ha podido crecer en la calidad artística de sus espectáculos, hasta el punto de gozar hoy en día del reconocimiento de su alta calidad artística, dentro de los circuitos normalizados de danza.



Fuente: http://www.danzamobile.es
info@danzamobile.es · danzamobile@danzamobile.es
Sevilla teléfono y fax (+34) 954 378 816

domingo, 19 de octubre de 2008

Y pinté la puerta...y me libré del abandono…

Esta vez…
no encontré mejor manera de presentar a Olivia que...
traer hasta aquí las líneas que siguen y que además,
son reveladoras del alma y corazón de esta maravillosa persona.
Olivia se une desde hoy al equipo de arte y discapacidad, por esos encuentros fortuitos que a veces regala la vida. Y que nos traen siempre más de una maravillosa sorpresa…

Bienvenida Olivia!
*****************
Septiembre 22, 2008
A pesar de vivir cerca del mar, desde las ventanas de mi casa no se vislumbraba ningún paisaje y la puerta era una puerta que se cerraba y que se abría a una calle sin interés. La pintura tiene el don mágico de crear a través del vacío una perspectiva y una línea de horizonte lejana… Y pinté la puerta.
De la misma manera que podemos transformar limitaciones en oportunidades, también podemos transformar espacios cerrados en nuevos horizontes. Este símbolo se adapta a cualquier otro aspecto de nuestras vidas. Es una alquimia… Transformamos al vacío en formas, de la misma manera que transformamos al sufrimiento en sabiduría.
¿Porqué no?





Octubre 8, 2008
Como ya he escrito antes, tengo una perdida auditiva muy profunda, una otosclerosis progresiva que me ha llevado poco a poco al silencio total. Es una larga historia que empezó con mis 14 años, cuando descubrieron que no escuchaba nada del oído izquierdo…porque ni yo me había dado cuenta!.
Me operaron y escuché durante unos años normalmente pero la otosclerosis siguió avanzando hasta dejarme nuevamente en el silencio de ese oído. Hubo una segunda operación pero fracasó y luego empecé a perder paulatinamente la audición en el oído derecho.
Los aparatos auditivos ayudaron a mantenerme comunicada pero año a año he ido comprando aparatos más potentes ya que la otosclerosis seguía avanzando.
Al quedarme un 10% de audición la progresión se estancó y aprendí a codificar los sonidos a través de un aparato digital, con el cual casi no escuchaba los sonidos de fondo pero lograba entender bastante bien la palabra, que completaba con la lectura labial.
En febrero del año 2007 mi vida dio un giro y quedé en el silencio absoluto durante un año completo. Todo ello por causa de un baño de vapor, algo tan estúpido e intrascendente. Pues si, me invitaron inocentemente a este baño de vapor relajante y me entró agua dentro de la trompa del oído hasta el día de hoy.
He ido a miles de médicos y he hecho otros miles de tratamientos, también me perforaron la trompa con láser para quitar el agua pero nunca más volví a escuchar lo poquito e indispensable que yo escuchaba antes.
Me sentía muy frustrada y muy angustiada, no podía entender como esto me había pasado, quería volver en el tiempo, dar la media vuelta y no entrar en ese cuarto lleno de vapor.
Decidí luchar contra el aislamiento y busqué una profesora de pintura. Siempre había querido estudiar pintura y tuve la suerte de conocer una grande maestra y un ser humano maravilloso. Ella y sus alumnas me han acogido con muchísimo cariño, su taller se volvió mi segunda casa.
Y como son las cosas… una alumna me habló de un médico y lo fui a ver. Fue mi segunda salvación ya que este médico es el mejor cirujano de implantes cocleares en Argentina y también es muy humano.
Pasado mañana, jueves 9 de octubre, él me va a hacer el implante en el oído izquierdo y eso puede cambiar mi vida radicalmente.
Fue una decisión difícil de tomar pero el silencio me dio el impulso.
Al poco tiempo de conocer al medico, lo volví a ver con mucha angustia, para decirle que el silencio me estaba volviendo loca y él me presentó la psicóloga de su equipo…otro salvavidas. Ella me explicó que lo que me pasaba era de lo más normal y propuso que pinte mi angustia, una forma de liberarme de ella, de expresarla, de enfrentarla, de aceptarla… y eso hice en el taller.
Pinté niños abandonados en el submundo urbano. Una de las niñas pide, los otros dos aspiran pegamento y la otra come ansiosamente. Le puse de nombre Abandono.
No sé porque pinté eso, yo tenía otra idea en mente… fue un “vómito”… Así me sentía yo…abandonada, en un espacio infinitamente silencioso.
Estos niños muestran la parte cruda de la realidad brasileña, no he necesitado ver ninguna foto para dibujarlos ya que los tengo grabados en mi mente. En ese país los contrastes andan juntos y nadie puede esconder su vista de la miseria…
Esta acuarela cuenta un momento personal que pasó y no volverá…Infelizmente también muestra una realidad que todavía sigue existiendo.
…A propósito… mi maestra se llama Marcela Baubeau y la pueden ver a través de su enlace, espero que lo disfruten
Hasta pronto!
Olivia Castro Cranwell

¿Por qué no? Olivia…tienes TODA la razón…

Muchas veces nos empeñamos en crear nosotros mismos puertas de espacios cerrados con paredes invisibles…y a veces hasta olvidamos que “hay una llave”…y que la tenemos en “nuestras manos” …

Quizá, esto ocurra, cuando olvidamos que
la vida esta dentro si…
pero también y sobre todo, esta en el encuentro con el Otro…
donde la posibilidad…extiende sus dominios
y donde podemos recordar nuevamente que aun tenemos capacidad de sorprendernos…y redescubrir que todavía no conocemos todo de nosotros mismos…que no todo en nuestras vidas está dicho…que la posibilidad de cambio siempre existe.

Y que “eso” …
se da al andar…y sentir plenamente cada paso
se da en cada encuentro…
en la posibilidad de reinventarnos cada día.

Transformando como tú bien dices…“al vacío en formas, de la misma manera que transformamos al sufrimiento en sabiduría”.
Un abrazo

LiebiMoi
Octubre 19, 2008 a 5:39 pm
 
Te invito a visitar su web

jueves, 16 de octubre de 2008

Punto de vista del ciego

A partir de testimonios directos, retomando una prolongada discusión filosófica y relevando casos de personas que recuperaron la vista, la autora muestra que “el ciego es capaz de reconstruir todo cuanto del espacio nos procura la visión”.
Final del formulario
Por CRISTINA OYARZABAL *
¿Cómo imaginan los ciegos? ¿Cómo sueñan? La experiencia con sujetos ciegos me permitió vislumbrar que el ciego no está privado de nada; que a un ciego que nunca vio le sea dada la vista es un deseo de quienes vemos, no de aquel que nació privado de la luz. Ante la pregunta sobre si estaría contento de tener ojos, Nicholas Saunderson, un célebre matemático ciego del siglo XVI, contestó: “Me gustaría igualmente tener brazos largos; me parece que mis manos me informarían mejor sobre lo que pasa en la luna que sus ojos o sus telescopios; además, los ojos dejan de ver antes que las manos de tocar. Sería mucho mejor, entonces, que perfeccionaran en mí el órgano que tengo, antes que concederme el que me falta” (narrado en 1749 por Denis Diderot, en su irónicamente titulada Carta sobre ciegos para uso de los que ven, ed. El cuenco de plata). Saunderson, profesor de óptica, jamás vio la luz. Sin embargo, la imaginó, y construyó una imagen del universo. Esto emocionó inmensamente al joven Diderot, quien, habiendo conocido personalmente al ciego ilustre, afirmó que los ciegos pueden construir un mundo suficiente y no sienten sensación de insuficiencia alguna. Para Diderot, “el interés de los filósofos por la mentalidad de los ciegos no es humanitario sino abstracto y central en toda teoría del conocimiento: el pasaje de la sensación al juicio”.
La ceguera, como privación de la luz, aparece ominosa al mundo de los videntes. Como significante, metaforiza las innumerables formas de la estupidez: la pretensión, el alarde, la vanidad. Tanto para las lenguas antiguas como para las modernas es metáfora de debilidades físicas y psíquicas.
La etimología indoeuropea del término “ciego”, antes que la privación de la luz, evoca la sombra (Bril, J: “Ascendencia indoeuropea de los vocabularios relativos a sombra y ceguera”, en Entre dos mundos. Revista de traducción sobre discapacidad visual, Nº 27, de la ONCE, Organización Nacional de los Ciegos de España, Madrid, 2005). Compromiso entre la luz y la oscuridad, la sombra atestigua la ambivalencia semántica, se atreve a nombrar la ceguera bajo una cierta atenuación. En rigor, la monoftalmia, el hecho de ver con un solo ojo, dio origen a las raíces a partir de las cuales nuestras lenguas se atrevieron a nombrar la ceguera. Transacciones semánticas consistentes en movilizar raíces que en primer lugar significan, no la opacidad, sino la semitransparencia de la nube o del humo. Modos imaginarios de desdramatización lingüística en las lenguas indoeuropeas: ¿temor o pudor ante la calamidad del no ver? ¿Intento mágico de conjuro del drama íntimo que resulta para el sujeto? Estas lenguas siempre se guardaron muy bien de nombrar la ceguera con precisión. En la lengua griega, la raíz correspondiente a “humo” está ligada con “ciego”, y está igualmente en el origen de una red semántica sobre la oscuridad, tanto del espíritu como del cuerpo: “polvo”, “suciedad”, “mancha”, “noche”, “negro”, “espanto”.
Sin embargo, la oscuridad, al menos como nosotros la imaginamos, no parece estar presente en el mundo de los ciegos. Una joven, ciega congénita, imagina personas rubias o morenas por el sonido de sus voces. Otra, ciega desde niña, sostiene que llamar oscuro a su mundo no es apropiado: ella ve “nada”, dice. Es una sensación, dice, imposible de explicar.
Diderot y otros filósofos procurarán resolver la cuestión del pasaje de la sensación al juicio investigando las reacciones de un ciego que recuperase la vista. Ya a principios del siglo XVIII, William Molyneux había propuesto la siguiente cuestión: supongamos un ciego de nacimiento a quien se le haya enseñado a distinguir, por el tacto, un cubo y una esfera del mismo metal e igual volumen, de modo que al tocarlos pudiera decir cuál es el cubo y cuál la esfera. Si ese ciego llegase a ver ¿podría diferenciarlos sin tocarlos? John Locke sostuvo, como el mismo Molyneux, que el ciego no los distinguiría porque no sabe que aquello que afecta su tacto de tal o cual manera debe impresionar a sus ojos de tal o cual modo. En contraposición, Condillac intentó demostrar que, si el ciego de nacimiento logra ver, discernirá cuerpos y figuras; si su juicio vacila se deberá a razones metafísicas.
Planteo a una joven ciega de nacimiento la hipótesis de Molyneux. Me sorprende su categórica respuesta: “¡No!”. Ella sería incapaz de distinguir un cubo y una esfera por la vista. “¿Por qué?”, le pregunto. “Porque no sé qué es ver.”
Según Diderot, ambas posiciones tienen parte de razón: hace falta tiempo para que el ojo se vuelva experto.
Hay distintos ejemplos con respecto a la construcción del espacio en ciegos congénitos. Históricamente célebre es un caso del cirujano William Cheselden, en el siglo XVIII: el paciente, luego de ser operado de cataratas, no distinguió por mucho tiempo tamaños, distancias, situaciones, ni siquiera figuras; anduvo, digamos, a ciegas durante dos meses. Todos los pacientes descritos en la literatura sobre el tema encontraron, tras la operación, dificultades para percibir el espacio y la distancia que se prolongaron meses o años. Oliver Sacks (Un antropólogo en Marte, ed. Anagrama) presenta varios testimonios. Tres pacientes, nacidos ciegos, fueron operados aproximadamente a los 50 años. Uno de ellos, al poco tiempo, fue llevado por su neurólogo al Museo de la Ciencia de Londres para que viera una magnífica colección. Ante una pieza exhibida en una vitrina de cristal, fue incapaz de decir de qué se trataba: le pidieron al guardia del museo que abriera la vitrina y se le permitió al paciente tocar la pieza; la recorrió ávidamente con los dedos, cerrando los ojos. Entonces retrocedió un poco, abrió los ojos y dijo: “Ahora que la he tocado, puedo verla”.
Otro paciente, citado por Sacks, relata que, cuando le quitaron los vendajes, oyó una voz: se volvió hacia la fuente del sonido y vio una “mancha”. Comprendió que debía de ser una cara. No habría sabido que era una cara de no haber oído previamente la voz y de no haber sabido que las voces procedían de las caras. Durante esas primeras semanas siguientes a la operación, no percibía la profundidad ni la distancia; las luces de las calles eran manchas luminosas pegadas a los cristales de las ventanas, y los pasillos del hospital, agujeros negros. Este paciente decía que, antes de la operación, tenía una idea completamente distinta del espacio; sabía que un objeto podía ocupar sólo un lugar identificable al tacto. Sabía también que si al andar había un obstáculo, como un escalón, se presentaba después de cierto período de tiempo, al cual él estaba acostumbrado: tras la operación, aun después de muchos meses, ya no pudo coordinar las sensaciones visuales con la velocidad de su paso. Le resultaba muy difícil coordinar su visión con el tiempo necesario para cubrir la distancia; si el paso era demasiado lento o demasiado rápido, tropezaba.
Otro paciente dijo que andar sin su bastón lo confundía, pues su apreciación del espacio y la distancia era incierta e inestable. A veces las superficies u objetos le parecían amenazantes, como si estuvieran encima de él, cuando de hecho se hallaban a bastante distancia; a veces lo confundía su propia sombra (toda la noción de sombras, de objetos bloqueando la luz, lo dejaba perplejo) y se detenía o daba un traspié o intentaba pasar por encima de la sombra. Las escaleras eran particularmente riesgosas, ya que sólo veía una confusa superficie plana de líneas paralelas y líneas que se entrecruzaban: no podía verlas como objetos sólidos que subían o bajaban en un espacio tridimensional.
Estos pacientes, al principio, habían sido incapaces de reconocer visualmente ninguna forma, ni siquiera algunas tan simples como el cuadrado o el círculo, que al tacto reconocían rápidamente. Tocar un cuadrado no se correspondía en absoluto con ver un cuadrado. Esa fue la respuesta a la pregunta de Molyneux.
El neurobiólogo Juan Cuatrecasas (El hombre, animal óptico, Eudeba) define al hombre como un animal geométrico; sostiene que la función visual, la proyección de las imágenes, es el soporte de nuestro pensamiento; nuestra mentalidad se basa en la óptica. Y advierte que esta función también está presente en los ciegos. Respecto del ciego de nacimiento, sostiene que sólo carece de referentes externos tales como la visión de los colores, que es al fin y al cabo un hecho secundario, un fenómeno de matización de las imágenes que no resulta indispensable para su percepción. Y para imaginar no resulta necesaria la experiencia retiniana, ya que la elaboración de las imágenes es función de la más alta esfera sensorial óptica, autónoma con respecto al órgano de la visión.
Algunos autores, por desconocimiento de las funciones ópticas corticales y subcorticales, al confundir la fisiología ocular periférica con la psicofisiología de los centros encefálicos relacionados con la visión, sostuvieron que los ciegos no pueden concebir el mundo en forma semejante a quienes ven, porque sólo tendrían acceso al concepto de un espacio táctil derivado de las imágenes focalizadas en las yemas de los dedos. Sin embargo, la supuesta suplencia táctil del ciego sólo es parcial. Las percepciones táctiles pronto se desprenden de sus caracteres específicos, tales como presión, temperatura y movimiento, al ser centralizadas e interpretadas por el sistema nervioso para suministrar las matrices de forma y espacio que los centros corticales transforman en sensaciones espaciales.
Existe una percepción de la espacialidad a la que concurren, además de la visión, diferentes sentidos, especialmente el tacto y el sentido kinestésico, pero los sentidos no determinan por sí mismos la percepción del espacio. Los datos obtenidos a través del tacto son interpretados rápidamente para situar el objeto palpado en proyección espacial, porque el ciego, tal como aclara Lacan (Seminario 11, “Los cuatro conceptos fundamentales del Psicoanálisis”, Paidós. Buenos Aires), opera con la “visión geometral”, es decir, la visión situada en un espacio que no es, en su esencia, lo visual: la luz parece darnos el hilo que nos une a cada punto del objeto, pero el hilo no necesita de la luz; sólo necesita estar tenso. Por eso, el ciego puede seguir las demostraciones geométricas. Puede palpar, por ejemplo, un objeto de una altura determinada; siguiendo el hilo, aprende a distinguir con la punta de los dedos, en una superficie, una determinada configuración que reproduce la demarcación de las imágenes, exactamente, como en óptica pura imaginamos las correspondencias entre puntos en el espacio. Ya Diderot sostenía que el ciego supone un rayo de luz como un hilo elástico y delgado, o como una serie de corpúsculos que golpean nuestros ojos a una velocidad increíble, y calcula en consecuencia. En la misma época en que René Descartes inauguró la función del sujeto, se desarrolló la óptica geométrica, que está al alcance de los ciegos, ya que es asunto de demarcación del espacio, no de la vista.
El ciego puede concebir que el espacio puede percibirse a distancia y simultáneamente. Le basta con aprehender una función temporal, que es la instantaneidad. El ciego es capaz de dar cuenta, de reconstruir, imaginar, todo cuanto del espacio nos procura la visión. Esto nos permite vislumbrar cómo el sujeto, no importa si es ciego, está atrapado, capturado en el campo de la visión.
Diderot narró su diálogo con una joven ciega:
“Señorita, imagine un cubo”.
“Bien.”
“Imagine un punto en el centro del cubo.”
“Ya está.”
“Trace líneas rectas desde ese punto a los ángulos; entonces, habrá dividido el cubo...”
“...En seis pirámides iguales –agregó por sí misma–, cada una de ellas con las mismas caras, la base del cubo y la mitad de su altura.”
“Es cierto, pero ¿cómo lo vio?”
“En mi cabeza, como usted.”
* Extractado de una serie de trabajos aparecidos en la revista Psyché Navegante (www.psyche-navegante.com)

Blogs que invitamos visitar

Etiquetas

"El Arte Secreto de la Música" "el Arte Secreto del Actor" "El Arte Secreto de la Música" 1900 abrazo acción acoso escolar actividades inclusivas actor actriz ahora ajna Alex Bellos alex de cotte Alex en el país de los números Alvaro Pastor amistad amor andanzas Andre Stern Andre Villiiers Andres Alcantara Andrew Wyeth anécdota Angels Ankit Tiwari anne sullivan Año Nuevo apoyo appel Appelsinpiken arbol area del movimiento área del movimiento Arien Arno Stern Arrancame la vida arte arte down arte japones arte oriental arte terapia arte urbano arte y discapacidad arte y poesía artes en la infancia artes plásticas artista artista ciego artista plástico Así que pasen cinco años asociación cultural capacitarte atreverse audio Audio Post audioblog audiolibros audiopost ausencia autoayuda autoconsciencia ayuda azucena garcía baja visión Balzac bastón verde baterista BEE Movie beethoven belleza interior berna beso bianche nuvole bibliografía biblioteca virtual Blade Runner blindsight blog de oro Blog Escritos para despertar borges Brahma Kumaris braille breve narración breve relato para escuchar Bullying Busca tu elemento cambio campo de trigo y cipreses canto capacidad capacitación no verbal cassia eller casting Catarata Cautiva cautiva en la jaula imposible cautivo cautivos ceguera Centro de Teatro Ciego Cézanne Chanter chavin Chile Christian Christina Olson Christina's World ciego ciego invidente ciegos ciencia cine cita clarissa pinkola estés Claude Monet Claudia Canetti compartir comunicación no verbal comunidad Con textura de Luz concurso conferencia confiar conflicto Confucio confusión contar convocatoria corrupción costo social cotidiano creación musical creatividad creativos crisis crisis cardiaca Cristina Castrillo cristina oyarzabal Cuento cuentos DALE AL AIRE damnificados Daniel Mordsinzki daniel perez danza Danza de una Tristeza Cautiva danza mobile dar decidir Delirious deporte y discapacidad deporte y terapia deportes para discapacitados deportista paraolimpico depresión descarga gratis descubrir deseos diagramas táctiles Días de Santiago dibujando sueños dibujo dirección discapacidad discapacidad intelectual discapacidad visual discapacitado discapacitados disciplina discriminación diseño webs dolor en el alma Dorantes Douglas Sirk downloads Duchamp duelo ecología Eddy Levin eduardo salvador educación Einstein El aire y los sueños el bien del silencio El elemento el olor de la guayaba emociones empatía enlaces relativos a la fotografía entre cautivos entregarse entrenamiento vocal equipaje Eric Shrody Erik Weihenmayer Ernesto Sabato Escher escribir escritor escuela dinámica y terapia de la risa escultura espacio vacio espectador espera esperanza estar decidido Estética estudiantes etcétera Eugenio Barba eulogio blasco lopez eva fominaya Eva María Delgado Everlast Every little thing exposición extranjero Fantasía Federico Garcia Lorca federico germán puchel felicidad física Florent Pagny Forch Formato Daisy fotografía Foxconn François Vallaeys Franz Kafka fundacion de artistas discapacitados fundación de artistas discapacitados fundación igualarte fundación síndrome de down Gabrien Garcia Marquez Gaston Bachelard Gaza gestos Gianmarco Gillian Lynne Giverny goya gratuitos Grotowski guía para visitar Roma haiku Halomot hellen keller heridas abiertas hijos hipoacusia historia Hombre examinando una puerta homeschool honestidad humor Idan raichel Project If Ignasi Tarrasa imágenes imaginación Impresionismo In a box In un 'altra vita inclusion información Inocente instantánea instante instantes intención invidente invitación Isidoro Blaisten Israel Jackson Pollock Jacques Roubad jaula imposible Javier Sologuren Jean Dubuffet Jean Ipoustéguy Jean Pierre Magnet jesus rivas John Berger John Cage John Everett Millais John Keats Jorge Amado Jose Santos Sinisterra Jostein Gaarder Jostein Gardeer Juan Miguel Ramos Plazoleta Julia Varley karate karate para discapacitados Karen Blumenthal Ken Robinson Kris Daza Kris Daza Angulo L'Orangerie La Joven de las naranjas La Resistencia La Tierra de Cenizas y Diamantes Le Therapeute lengua de señas lenguaje corporal ley leydi barrena Libro de las odas liebimoi Lilla Vabot Perry Lima limites literatura literaura oriental Liu Wei lluvia locura Los Amantes los brazos largos del arte lucha Lucio Fontana Ludovico Einaudi Luis d'Òrieux Luis Gruss Luis M. Irihuela Luis M. Iriuela madre mágico magnificadores Magritte mamá mamá ballet Manuel Cruzado Manuel Pantigoso marcela baubeau Marguerite Duras maría cruz garcía rodera Maria jesus herreros de tejada perales maria laura murga Martha Graham maximilien bruggmann memoria Mia Lu Michael Nyman Michel Tournier Michio Kaku miedo mirada Mirada de Haití moi momentos Monet motivación Mozart Mujeres que corren con Lobos mundo museo Museo Casa Pedrilla música musica accesible música criolla musica para sordos musicoterapia narración narración de cuentos narrador Naruto natacion navidad neblina Nenúfares néstor de luca Niels Bohr nieve niños Nix nostalgia Notas de café porteño novela nuevas tecnologías números obra acabada Odin Teatret oftalmología oido oir Olga Guillot olivia castro cranwell olvido ONCE oratoria Orobroy Oscar Lopez Pablo Picasso paginas webs amigables palabras Palestina parálisis paralisis cerebral partida PASE Pasión Patricia Pellizzari Paul Gaugin Paul Valery pedagogía Pelonguini pensamiento pensamientos Perú Phantom Schmerz Philippe Lanthony pianista piano Picasso Pilar Sordo Pina Bausch pintar como juego pintura pintura infantil Pirkei Avot placer podcast poema poemas poesía poesía en audio poesía japonesa poesía para escuchar poesía para poetas poeta poeta ciego poetas polio posibilidad posponer preguntas presencia proceso creativo propuesta puertas puntualidad Put Your Lights On Quelque chose noir Raimund Hoghe Ray Charles reaölidad recibir recuerdo recuerdos recursos reencuentro reflejo reflexión reglas remordimientos respeto responsabilidad RetratandoSuenos ricardo gallardo Richar Oribe risoterapia Robbie WIlliams Robert Rauschenberg Roland Barthes Roma sabiduría Salvador Dali Sandro Santana sara lopéz Saul Steinberg savoir aimer secreto seguridad sentimientos sentimientos palabras ser Shinichi Suzuki silencio simon schama Síndrome de Charcot Marie Tooth sindrome de down socrates Solace soledad sonrisa sordera sordo sordociega sordos Soundtrack Steinberg Stephen Powers Steve Jobs Steve Powers sueños Sugizo suicidios sun raha hai na tu susanna tamaro Synchronicity Talmud Tanatos Polaco Teatr Laboratorium teatro Teatro Danza teatro para ciegos técnica teatral TED terapia Tercianas Oníricas ternuras terremoto testimonios The Blind Girl The golden mean gauge The Museum of Modern Art The snow prelude N° 15 Theodos Lipps think different tiempo Tim Roth trabajo vocal tregua tuberculosis osea turismo en Roma turista unschooling uruguay Valerie Constantin valor vals Vanessa Mae viaje Victor Emilio Granados Calvo vida video video post Vilmar Braga Vincet Van Gogh visión visitas voz Wendy Beckett western y se llama Perú Young-Ha Kim Yukio Mishima Zambo Cavero

Acercándonos a quienes hacen de la discapacidad, una fuente de motivación...

Erik Weinhenmayer
Deportista invidente, escaló el Everest, hasta llegar a su cima

Erik tiene 36 años, quedando completamente ciego a los 13 años. Sin embrago, la ceguera no fue un impedimento para llegar a ser uno de los atletas más exitosos del mundo. Dentro de las actividades que practica podemos destacar: esquí, parapente, bicicleta y escalador, logrando llegar a la cima de las llamadas "7 cumbres más altas del mundo", entre ellas el "Everest", quién lo conquistó un día 25 de mayo del 2001, convirtiéndose ello en un hito histórico...."primer deportista ciego llega a la cima de Everest". Erik no solo práctica deportes sino que también se ha dedicado a escribir, "Touch the Top of the World ("Tocando la cima del mundo"), su primer libro, fue traducido en cinco idiomas, vendiendo más de 200 mil copias. El arte de la escritura le quedó gustando, hoy se ha embarcado en su segundo libro "Climbing Blind" ("Escalando a Oscuras"). Su fama y reconocimiento han traspasado fronteras, además, que su historia sirve de ejemplo y motivación tanto para personas ciegas y videntes.

Algunos fragmentos de una entrevista:

P - La magnífica vista en la cima de una montaña es la mayor recompensa para los montañistas. ¿Por qué escalas si no puedes disfrutar eso?
R - La gente siempre trata de subir un cerro de la manera más difícil posible, por lo tanto buscan mucho más que la vista. Yo escalo porque me divierte averiguar cómo llegaré a la cima. Con respecto a la vista, yo percibo lo que pasa arriba a través de mis manos y oídos. Cuando estoy escalando, siento las rocas y el hielo en mis manos, el terreno bajo mis pies y la emoción en mi cuerpo que me genera el poder moverme por mi cuenta.

P - ¿Es más difícil enfrentar la montaña o la gente diciendo que no lo lograrás?
R - A veces, la peor parte de escalar es superar tus propios miedos y las dudas sobre ti mismo. La gracia está en encontrar el equilibrio entre el miedo y la esperanza, sin dejar que las críticas cambien tu percepción de las cosas.

P - ¿Intentas probar algo con todo lo que haces?
R - No lo pondría así. Yo no intento probarme, sino que me da pánico no hacer nada con mi vida, no encontrar el potencial que tengo y el que tienen otros.

P - ¿Y cuál será el próximo desafío a vencer?
R - Lograr que otros ciegos descubran su potencial . En muchos países subdesarrollados, donde no hay muchas oportunidades, los no videntes quedan a un costado del camino. Acabo de volver de Tíbet, donde llevamos a seis niños ciegos a escalar. Los llevamos hasta casi 7.000 metros y creo que es lo más alto que ha llegado un ciego, además de mí. Fue un viaje muy bonito y creo que les abrió algunas oportunidades, por lo menos para que piensen acerca de su propio futuro en términos de lo que puede hacer un ciego.


Diario EL MERCURIO, Chile. Revista En Viaje. (5 de Diciembre 2004.)