lunes 18 de febrero de 2008

años luz

I

Al igual que esa lágrima olvidada
que espera la caída en el equilibrio de tu rostro,
las estrellas se escurren por el viento de la noche,
para recordarte que los mejores momentos,
se comparten más allá de los rincones desolados del planeta

Para jurarte hasta el cansancio,
que ese interminable parpadeo de fuegos,
son más que luces, tardando luces en llegar a tus ojos

Que es más fácil perforar el terciopelo de la noche,
que escapar al peligroso encanto
que produce y demora
el dorado remolino de tu sexo

Ir saltando de planeta en planeta,
que descifrar el caprichoso código,
que dibujan las ondas de tu pelo


II
La luz de esa estrella que tanto te fascina,
partió de su cuerpo hace miles de años ya

La verás recién ahora, te hará meditar, velará tu sueño por la noche,
pero su luz partió a tu encuentro mucho tiempo atrás

antes de saber
que estarías aguardando despierta

Se ha desplazado en el vacío a miles de kilómetros por segundo,
pero su cuerpo no es otra cosa ahora,
que una masa de frío polvo apagado.


III
Mi amor por ti no está tan lejos
pero también partió a tu encuentro mucho antes de conocerte

Antes siquiera de que vos y yo hubiéramos nacido

Y aunque las estrellas cuelguen toda una vida
convencidas de estar unas muy cerca de las otras
yo viajo hacia vos,
desde ese mismo instante antes del instante

La velocidad de la luz me enceguece
Me lastima con sus aces, a medida en que tu aliento se aproxima

Confío en que pronto abrirás las ventanas
que ahora sí me recibirán tus ojos,
mucho antes de lo que demoró aquella estrella,
en comprender la trampa de la noche

Antes de que el viento helado de las sombras me congele
antes de que mi cuerpo también sea,
otra masa apagada de polvo.

Autor: Néstor De Luca




La Entrega
Música y Letra: Ricardo Gallardo